El Banco de España alarma sobre el coste de las pensiones, pero el problema es el empleo y su calidad

UGT considera que hay que consensuar medidas para aumentar los ingresos del Sistema de Seguridad Social y garantizar pensiones dignas

► UGT critica que el Gobernador del Banco de España vuelva a alertar sobre el coste del Sistema Público de Pensiones, insistiendo en la insostenibilidad del mismo, y que lo haga en unos momentos en los que la sociedad, y los pensionistas, necesitan certidumbre ante la actual crisis provocada por la Covid-19.

► El sindicato coincide en la necesidad de adoptar reformas, pero para aumentar los ingresos del Sistema de Seguridad Social y poder garantizar unas pensiones dignas. Reformas que deben ser consensuadas en el marco del diálogo social y del Pacto de Toledo, no como la reforma de pensiones de 2013, impuesta por el Gobierno del Partido Popular y de la que UGT reclama su urgente derogación.

► Las pensiones públicas son un derecho constitucional, no una herramienta de ajuste económico, tal y como pretenden hacer ver algunos.  Al contrario, su recorte solo conlleva más miseria y desigualdad. En este sentido, UGT recuerda que en nuestro país ha habido una gran movilización social en contra de estos planteamientos y que organismos de prestigio como la AIREF le han dado la razón: el recorte de pensiones no solo no sirve para sostener el Sistema, sino que, además, produce una parálisis en el crecimiento, incrementando las tasas de pobreza.

► El sindicato no entiende por qué el Banco de España es reincidente en esta cuestión, y no en otras como es la alta precariedad y temporalidad de los empleos que se crean, a consecuencia de las reformas laborales, especialmente la de 2012, que es un auténtico agujero para las arcas de la Seguridad Social y que hay que derogar.


El Sistema Público de Pensiones es un sistema de reparto, no busca una rentabilidad económica pura y dura, sino social. Sin embargo, el Banco de España, en su informe, parece olvidarse de esto y lo trata como un activo financiero, obviando que las pensiones públicas de un país, son la política más social que existe, pues es el salario cuando ya no se puede trabajar.  Además, conviene resaltar que la llamada generación del baby boom no es culpable de serlo, ni por supuesto debe servir de excusa para justificar posibles recortes del gasto en pensiones.
En este sentido, el Banco de España vuelve a alertar sobre la insostenibilidad del Sistema y la necesidad de abordar reformas, un tema en el que es reincidente, mientras pasa de puntillas sobre otras cuestiones como la fragilidad de nuestro mercado laboral, la volatilidad de los empleos que se crean o los bajos salarios como consecuencia de las reformas laborales, especialmente la de 2012, que hay que derogar. Una cuestión que sí es un torpedo en la vía de flotación de nuestro Sistema de Seguridad Social.
Por otra parte, son indignantes las posiciones neoliberales que insisten en recortar las pensiones públicas por el bien de la economía, primero porque esto no es así, todo lo contrario, un recorte de pensiones conlleva más desigualdad y miseria y segundo, porque se trata de un derecho constitucional de los ciudadanos y ciudadanas. UGT quiere recordar que en nuestro país ha habido una gran movilización social en contra de estos planteamientos y que organismos de prestigio como la AIREF ya han demostrado, con sólidos argumentos económicos, que el recorte de las pensiones no solo no sirve para sostener el Sistema, sino que, además, produce una parálisis en el crecimiento, incrementando las tasas de pobreza, tal y como viene diciendo el sindicato 2016.
UGT considera que el problema de la Seguridad Social no es de gastos, sino de ingresos y ha hecho propuestas reiteradas para solucionar este problema. Entre ellas que la Seguridad Social deje de pagar los gastos que no le son propios, y en segundo lugar la necesidad de que no sean solo las cotizaciones sociales las encargadas de financiar el Sistema, sino que también se financie vía impuestos.