UGT exige aumentar la inversión pública en innovación

La pandemia ha confirmado la importancia de tener un sistema económico basado en la tecnología y la ciencia.

  • UGT reclama la puesta en marcha de auténticos planes de reactivación de la economía del conocimiento, anclados en el diálogo social tripartito.
  • El sindicado pide un esfuerzo a la Administración para ponerse a la altura del resto de la UE situando el crecimiento anual en inversión pública en I+D tendrá en un 27% en los próximos tres años.
  • España debe evitar que profesionales cualificados se vayan a otros países por falta de recursos.

España sigue estando muy rezagada en Innovación, de hecho, en comparación con nuestros vecinos europeos, y teniendo en cuenta el tamaño de nuestra economía, nuestra capacidad de innovar es peligrosamente menor, lo que repercute en una menor competitividad y en un auténtico desperdicio del talento humano que posee nuestro país.

Entre las fortalezas que presenta nuestro país destaca la capacidad del sistema educativo para generar graduados universitarios o el elevado número de doctores que salen de nuestras facultades, pero no debemos olvidar que casi la mitad de los trabajadores cualificados españoles acaban emigrando al extranjero, convirtiendo a España es el segundo país de la Unión que ha perdido más trabajadores con alta cualificación en el periodo 2007-2017.

Entre nuestras debilidades sobresale la poca innovación empresarial, especialmente entre las PYMES. Así, el número de empresas innovadoras en España aún no alcanza el 14,5%, con grandes diferencias por el tamaño de la compañía.

Falta de inversión en innovación de empresas e I+D

Casi el 40% de las empresas de más de 250 empleados innova, cifra que desciende vertiginosamente hasta el 13,7% cuando hablamos de empresas de menos de 250 personas en plantilla. Si hacemos una retrospectiva histórica, en 2005 en número de empresas innovadoras era el doble del actual: un 27%.

Pero no sólo se trata de un problema de número de empresas innovadoras, sino también de inversión en I+D+i. En 2018, la inversión empresarial en I+D, como porcentaje del PIB, fue de un 0,70%, mientras que la de Francia fue el doble (1,44) y la de Alemania, el triple (2,16). Otro tanto podemos decir de la inversión en I+D aplicada a las TIC: las empresas invierten la mitad que la media europea y tres veces menos que Austria.

Ya no existen excusas para no aumentar, drásticamente, los presupuestos para las ayudas públicas a la innovación. También se han agotado los pretextos a las empresas: están obligadas a impulsar la innovación, la investigación y la ciencia dentro de sus planes de negocio. La competitividad y el futuro de nuestra economía depende de ello.